No se pueden cerrar los ojos, no se pueden crear versiones de la historia a interés de cada uno.
El día 27 de enero de 1939 las tropas franquistas entraron en nuestra ciudad. Un día que ha quedado grabado en la memoria de nuestra gente y que truncó el futuro de la República. Pocos meses después se instaura el régimen fascista del general Franco que significó la muerte de las libertades y la democracia. Comienza la represión cruel y sanguinaria. En la última etapa de la dictadura conocimos muchas luchas políticas y sociales, movimientos que tuvieron continuidad en la transición. Fueron muchos los ciudadanos, entidades y partidos los que lucharon incansablemente para recuperar las libertades perdidas en 1939.

Han pasado setenta y ocho años desde entonces. Setenta y ocho años del final de la guerra civil. Setenta y ocho años del fusilamiento del alcalde republicano de nuestra ciudad, Celestí Boada, y otros 17 colomenses. Setenta y ocho años del exilio de miles de hombres y mujeres, de años de miedo, angustia y hambre. Un número importante de republicanos se enrolaron en el ejército y en la resistencia francesa. Después muchos acabaron en campos de concentración y otros en el infierno de la solución final nazi. Un tiempo lleno de heridas, dolor y muerte.

Hay partidos políticos, grupos de presión que dicen que hay que olvidar, pasar página; no quieren enfrentarse a la historia, no quieren ser juzgados. Olvidar, olvidar y dulcificar el pasado. No se pueden cerrar los ojos, no se pueden crear versiones de la historia a interés de cada uno. Banalizar el fascismo o el nazismo, trivializar la represión franquista es arrojar sal a las heridas, es negar la dignidad a los represaliados; y a tantas y tantas personas que perdieron la vida, que fueron vilmente asesinadas, a sus descendientes que se les niega el recuerdo, que arrastran un dolor antiguo que no les deja descansar.

La recuperación y la defensa de la memoria histórica es una obligación de las sociedades democráticas. Debemos impartir justicia, dar a conocer todas las tropelías que se cometieron, todas y cada una de las barbaridades que ejerció la dictadura en una represión brutal y despiadada. No se trata de venganza como algunos denuncian, sino de resarcir moralmente a los damnificados.

Estamos inmersos en un tiempo oscuro e inquietante. Demasiadas señales nos indican que el mundo está en una situación difícil, que el futuro se cubre de malos augurios. Debemos preguntarnos qué nos pasa, por qué triunfa el individualismo, por qué nuestras relaciones se basan en la competitividad más descarnada. La extrema derecha enseña músculo, Europa se tiñe de odio y de actitudes agresivas. De nuevo, el diferente vuelve a ser el objetivo de esos grupos y partidos. No podemos amedrentarnos ante esa ofensiva, no podemos intimidarnos ante la agresividad de sus formas y enunciados. Hay que luchar contra la falta de ética, contra la inmoralidad, contra la injusticia y contra el desprecio creciente por los débiles. Es el espíritu y Llegir més …

Via:: PSC

https://i1.wp.com/www.santako.com/wp-content/uploads/2017/02/petry_3_opt_1.jpg?fit=640%2C508https://i1.wp.com/www.santako.com/wp-content/uploads/2017/02/petry_3_opt_1.jpg?resize=150%2C150Tedi RocaGeneralNo se pueden cerrar los ojos, no se pueden crear versiones de la historia a interés de cada uno.El día 27 de enero de 1939 las tropas franquistas entraron en nuestra ciudad. Un día que ha quedado grabado en la memoria de nuestra gente y que truncó el futuro...Santa Coloma de Gramenet