‘Lo acabamos en su momento -recuerda-, pero llegóa más gente de la pensada y fue una escuela muy buena, pues aprendí acontrolar la ansiedad y a disfrutar de lo que hago’.

Luego, volvió a recorrer todos los bares del área metropolitana deBarcelona ofreciendo largos conciertos con hincapié en su faceta dehombre-orquesta, simultaneando la voz con el bombo y la guitarra, orecitando monólogos con el acompañamiento de autómatas.

En esa escena conoció a sus actuales acompañantes: Tito Carlos(teclados), Héctor Bellino (caja, charles, plato, coros), El Lere(contrabajo), y la Gigoletto Brass -Josué Ciclón y Alberto Pérez(trompetas), David Carrasco (saxo tenor), Martín García (saxo alto) yOscar Bass (trombón)-.

‘Quiero que la banda me dure y toque con alegría porque así estaráviva. Si no, prefiero parar’, confiesa Muchachito, que explicahistorias de amor y describe a personajes canallas en un estilo quedefine como ‘rumboxing’ (rumba y swing y combate cuerpo a cuerpo) y quele permite ‘canalizar la energía hacia algo positivo’.

Desde el pasado 23 de febrero, cuando actuó en la sala Apolo,Muchachito ha ofrecido más de 80 conciertos, ya sea en festivalesnacionales -La Mar de Músicas, Metrorock, Territorios, Womad Canarias-como internacionales -Popkomm (Berlín), Sfinks (Bruselas)-, además deuna visita a Nueva York, y hace dos semanas se agotaron las entradaspara sus tres recitales madrileños.

A su juicio, el secreto de su éxito, aparte de un directo efectivo yfestivo, es que ‘busco al compinche enfrente, no al lado, para irsubiendo poco a poco, tener un circuito mensual que me permita vivir ycrear una historia familiar y un circuito que puedan aprovechar otros,un subsuelo más vivo’.

‘Se crea así una magia guapa que mantiene vivo el arte y te obliga a norelajarte’, comenta Muchachito, partidario de ‘metas pequeñas parasentirme bien’ y poder ‘mantener a mi gente, ser respetado y tenerlibertad de movimiento y pensamiento’.

‘No me hago castillos para que no se me derrumben’, confiesaMuchachito, que en su disco ‘volví a donde empecé’, con unplanteamiento ‘no de rumba, sino de rock rumbero’, aunque tambiénadmite que ‘no me planteo el estilo: me sale’.

ActualidadTerra

Jairo-MuchachitoBomboInfierno?
El músico de Santa Colomade Gramenet (Barcelona) Muchachito Bombo Infierno, que mañana finalizaen la sala Apolo de Barcelona su gira mundial de presentación de suprimer disco, dijo a Efe que tras el éxito de ”Vamos que nos vamos’ nome hago castillos para que no se me derrumben’.

Muchachito Bombo Infierno, nombre artístico de Jairo Perera, debutó ensolitario a principios de año con ‘Vamos que nos vamos’, disco que vade la rumba a la música callejera al compás del bombo en trececanciones como ‘Me tienes frito’, ‘Será mejor’, ‘Luna’, ‘Sinvigilancia’, ‘Más que breve’, ‘115’ o ‘Cógelo’.

 

Compositor e intérprete, Jairo, de 30 años, inició su carrera en lacalle con su guitarra, actuó en Lloret de Mar, París o Barcelona, tocóla batería, la cambió luego por la guitarra y en 1993 formó el grupoTrimelón de Naranjus, con quien editó dos álbumes en 1997 y 2000,aunque la formación se separó en el año 2001.
 

 

https://i2.wp.com/www.santako.com/wp-content/uploads/2015/07/jairo.jpg?fit=300%2C362https://i2.wp.com/www.santako.com/wp-content/uploads/2015/07/jairo.jpg?resize=150%2C150adminGeneral'Lo acabamos en su momento -recuerda-, pero llegóa más gente de la pensada y fue una escuela muy buena, pues aprendí acontrolar la ansiedad y a disfrutar de lo que hago'.Luego, volvió a recorrer todos los bares del área metropolitana deBarcelona ofreciendo largos conciertos con hincapié en su faceta...Santa Coloma de Gramenet