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Una mujer que denunció a su marido, aterrorizada, le exculpa y pide perdón en la vista judicial
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Escrito por Webmaster
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jueves, 14 de julio de 2005
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Barcelona. (Efe.) - Una mujer que denunció a su marido por
intento de homicidio, violación y amenazas no ha querido declarar
contra éste en la Audiencia de Barcelona y, aterrorizada, ha acabado
por pedirle perdón y exculparlo de los cargos que se le imputan.
Este episodio, uno más de los muchos relacionados con asuntos de
violencia doméstica que se viven cada día en los juzgados, se produjo
el dia 12 en la sección segunda del alto tribunal, donde se ha sentado
como acusado Sebastián G.M., un vecino de Santa Coloma de Gramanet para
quien la fiscalía pide 22 años de cárcel.
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Sebastián, que acumula varios intentos de suicidio y que se encuentra
en prisión provisional por esta causa, decidió un día que si su mujer
no era de él no sería de nadie.
Antes de que se produjeran los hechos que han llevado a ser juzgado por
la jurisdicción penal, el acusado ya advirtió en una carta dirigida a
la familia de su esposa, Yolanda L.N., y a sus hijos que pensaba matar
a su mujer si rehacía su vida con otra persona.
Sebastián hablaba en su escrito de llevarse a Yolanda "por delante",
porque ésta le pertenecía, y de que si tenía que irse de este mundo lo
haría con ella, porque estarían "siempre juntos para la eternidad".
El acusado casi consiguió cumplir sus amenazas la madrugada del 5 de
mayo de 2004 cuando, tras una discusión de pareja, Sebastián intentó
estrangular a Yolanda en el piso donde aún convivían junto a Jordi B.,
un amigo de ambos que se había quedado con ellos durante una temporada.
Yolanda empezó a gritar y Jordi, que se había quedado dormido en su
habitación, llegó a tiempo para agarrar de un brazo a Sebastián y
evitar que cometiera un homicidio.
"¡Te estás cargando a tu mujer! Miralé la cara!" ha explicado Jordi que
le dijo a Sebastián antes de que éste quitara las manos del cuello de
su esposa.
Cuando las cosas se calmaron, Jordi decidió marcharse del piso y bajar
al bar a tomarse una copa, circunstancia que Sebastián aprovechó para
violar a Yolanda.
"Le dije que quería hacerle el amor por última vez. Ella me contestó
que le estaba haciendo daño porque en esa época tenía un problema en
los ovarios, pero en ningún momento la forcé", ha explicado el acusado,
quien también se ha referido al episodio del estrangulamiento como una
"discusión de pareja que subió un poco de tono".
A la mañana siguiente, Yolanda llamó a su hijo mayor, Fermín, y le dijo
que su padre la había intentado estrangular y después la había violado.
El joven, no ha querido declarar contra su padre, pero al que tampoco
ha mirado a la cara, fue el primero en denunciar los hechos en
comisaría tras recibir la llamada angustiada de su madre.
Los médico forenses que examinaron a Yolanda en el hospital y que han
ratificado su informe durante la vista, le diagnosticaron lesiones en
los genitales, faringe, labios, ojo y muslo, así como un cuadro agudo
de ansiedad postraumática.
Tras relatar detalladamente durante la fase de instrucción todo lo que
Sebastían le hizo aquella madrugada, la víctima, frente al que aún es
su marido, ha negado los hechos.
Temblando como una hoja y entre sollozos se ha acogido al derecho a no
declarar contra su esposo, primero, y lo ha ex culpado más tarde.
La víctima ha calificado las constantes amenazas de muerte de Sebastían
como "bromas que solía hacer", ha admitido haberle manifestado su
rechazo a mantener aquella última relación sexual, pero ha matizado que
su marido "igual no entendió bien mi negativa", y ha asegurado que
cuando Jordi acudió a su llamada de auxilio y evitó que Sebastián la
matara "él ya había quitado las manos de mi cuello porque se había dado
cuenta de que me estaba haciendo daño".
Tras finalizar su declaración, Yolanda ha abandonado la sala, pero
antes de salir por la puerta se ha parado junto al banquillo de los
acusados y, sin dejar de temblar, le ha susurrado a Sebastián un triste
y lacónico "lo siento".
LaVanguardia.es
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