La verdad es que acabo de llegar al foro y desconozco si al usuario en cuestión se le ha baneado por temas de descalificaciones personales o no. Quedará feo que lo reconozca, porque ya se sabe que decir que a una se la trae al pairo la justicia o injusticia de un baneo suena mal, pero francamente me la repampinfla.
Lo cierto es que no me refería a eso con mi mensaje ni mucho menos, porque tal y como decía ni sé de qué va el tema, ergo, ni me va ni me viene.
Mi crítica va más bien a la manera en que éste tipo de
conversaciones se reproduce casi siempre bajo los mísmos patrones: unos que dicen que los otros son muy malos y no les aplica el derecho a expresarse (equivocados), otros que dicen que los primeros no entienden su punto de vista con lo cual queda inhabilitada su opinión (igualmente equivocados), y otros más -pocos- que optan por el diálogo siempre y cuando sea desde el respeto (adorables ilusos).
Claro que se puede debatir, pero un debate implica un feedback. Se argumenta, se está a favor o en contra, se muestra el por qué se comulga o se discrepa, etc... ya sabéis como va el tema (en la teoría). En la práctica lo que siempre veo es que unos sueltan su retahila, y los otros sueltan la suya.
Igual me equivoco, pero no veo muchas ganas de dialogar, de discutir en el sentido literal del término en definitiva. Es que ya no se intenta ni convencer al otro aportando algo que no sea el argumentario by default que comentaba en mi anterior mensaje; ése que confeccionan los gurús de los movimientos y que se convierten en verdades absolutas que no pueden ser rebatidas ni cuestionadas.
A eso me refería.
Dicho esto, a las que quieran tirar piedras os paso unas barbas, para el resto tengo unas piedritas picudas de lo más guay
